Raúl Ojeda, es considerado por la crítica latinoamericana, como uno de los exponentes promesas de su generación en la narrativa contemporánea de la poesía, y es la vez, una revelación literaria en Venezuela. –The New York Times (Julio 2019)

Raul Ojeda is considered by Latin American critics, as one of the exponents promises of his generation in the contemporary narrative of poetry, and is at the same time, a literary revelation in Venezuela. -The New York Times (July 2019)

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 PROMOCIONAL:

  •   UNA CITA CON DIOS 

Género: Narrativa / Poesía

Lanzamiento: Octubre 2019  


  Obras literarias publicadas:  

  • La Subasta de un Alma (2016)
  • La Cara Oculta de la Geopolítica Mundial (2016) (Best Seller)
  • La Cara Oculta de la Guerra de V Generación (2017) (Best Seller)
  • Libro 1: "Causas Justas de la Humanidad" (2018)
  • Libro 2: "Versos Vivientes" (2018)
  • Libro 3: "La Danza de una Mente Desnuda" (2019)
  • Libro 4: © Fraseglobia: "Un Cautivo que Aprendió a Vivir" (2019)
  • Libro 5: "Abya Yala, una tierra en plena madurez" (2019)
  • Libro 6: "Si las mujeres gobernaran el mundo" (2019)  

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© Raúl Ojeda, 2019. 


 

Era el mes de diciembre. Sus noches eran frías. Estaba asediado por la indómita depresión. Meses atrás había visto partir a los brazos de la eternidad a un amigo, a un ser tan querido, y me duele decirlo con tristeza: —a un padre.
El tiempo se detuvo en la hora venidera de la desesperanza, y las agujas del reloj se desvanecieron en el espacio sombrío. En cada momento de soledad preguntaba: —¿Por qué ha fallecido un ser tan noble? Y, peor aún, ¿por qué sus últimos días han sido tan agonizantes? —No hallaba res-puesta aparente.
—Lloraba sin cesar. Rasgaba mis vestidos. Levantaba mi mirada acongojada y, en presencia de un hermoso cielo estrellado, volvía a preguntar con ímpetu: —¿Por qué Dios mío santo? —Tantas personas pérfidas en este mundo insípido y, se ha de marchar —sin previo aviso— mi tío Enrique.
—Jamás he podido comprender cómo es posible que en este mundo gobierne la injusticia, la maldad, el odio, la pobreza, la envidia y el dolor. —Así exclamaba, lleno de rabia e impotencia.
—¡Dios mío!, si tan sólo pudieras escuchar las palabras que derramo sobre tus pies. —Volvía a exclamar.
En mi mente, se fabricaban fantasmas alucinantes que atormentaban mis días como un ser noctámbulo.
Decía en lo más profundo de mí: —¿Cómo se sentirá una madre que ve morir de hambre a su criatura sobre la lanza de su costado? ¿Cómo serán los días de un padre que ha visto esparcir el polvo de los «huesos secos» de su hijo debajo de las ruinas que las bombas han dejado? ¿Cómo será el inminente dolor agonizante de morir en las sabanas frías de un hospital sin gasas ni alcohol? ¿Cómo será el dolor lacerante de mirar escuelas convertidas en inmensos mataderos? ¿Cómo será la impotencia de aquel hombre que mira con terror el arrebato de la tierra prometida? ¿Cómo será la escena endémica de mirar a una vil bestia enfurecida —con aspecto de hombre— golpear a la flor bendita con silueta de mujer? ¿Cómo serán las noches aberrantes del dictador, que vela con orgullo su próxima hazaña en contra de sus semejantes? ¿Cómo puede el pez gordo devorar al pez chico sin aparente remordimiento en el manicomio de la política? ¿Cómo pueden la ignorancia y la ambición arrasar con pueblos enteros en nombre de la libertad y la paz?
—Hay tantos y tantos por qué, sin respuesta evidente. «Definitivamente la humanidad toda camina complacidamente hacia la autoextinción». —Susurraba.
Pasaban los días, —tan monocromáticos. El matiz solía ser gris. Vivía inmerso en un hoyo pequeño, con elevadas temperaturas y punzadas sobre mi atormentada conciencia. —¿Serán los síntomas de la autocompasión? —Preguntaba.
—¿Cómo haré para sobrevivir a la muerte espiritual que acecha mi pecho con descaro e ironías? —Decía.
—Justo en ese instante, fijé mi atención sobre una pequeña mesa, y de repente descubrí un lápiz, y del otro lado, reposaba un viejo cuaderno, y sin pensarlo, me tentó el «poeta de la conciencia».

PD: Éste es el libro que todo político y afín —debería leer— en silencio, antes de convertirse en un gobernante. Atentamente: «El pueblo».

¡Bienvenu!

Este poemario lleva el nombre de Abya Yala: tierra en plena madurez, para honrar a nuestros aborígenes de la cultura Kuna, quienes sostienen que ha habido cuatro etapas históricas en la tierra, y a cada etapa corresponde un nombre distinto conocida mucho después como América tras la invasión española: Kualagum Yala, Tagargun Yala, Tinya Yala, Abya Yala. El último nombre significa: territorio salvado, preferido, querido por Paba y Nana, y en sentido extenso también puede significar tierra en plena madurez o tierra de sangre vital”. Así esta tierra se llama “Abya Yala”, que se compone de “Abe”, que quiere decir “sangre”, y “Ala”, que es un territorio proveniente de la Pachamama (madre tierra). Abya Yala devuelve la identidad de los pueblos originarios en este continente, transpuesto al nombre extranjero América. –Fin de la hermosa historia.

Soy feminista. He palpado la necesidad de llamar la atención de un mundo injustamente machista, gobernado por la hombría y la violencia hacia la mujer. Apreciado lector(a) acompáñame a la batalla por la defensa de los derechos de las mujeres a través de un arte sempiterno: la poesía. ¡Vivan las mujeres!

¿Humanidad dónde estás? -Preguntan las fibras sensibles al dolor en la injusticia. El mundo se desmorona en granitos de vagas conciencias. -El llanto- de los desprotegidos, son silenciados por la indiferencia de los unos con los otros.Las calles lamentan el desfile de la desesperanza en los -hijos de nadie-, los niños sin verbo mueren en la desolación de la conjugación del amor. -Los inocentes- privados de libertad yacen desnudos en el engaño fatuo; son como niños destetados por su madre -La Libertad-. Las flores marchitas de la –Paz– se convierten en ardientes cenizas que el viento desaparece en el tiempo. El perdón se perfila como una nueva especie en extinción por la sobreabundancia de corazones de piedra. ¿Cuál será la manera más hermosa de despertar la conciencia de un mundo en llamas? –Poesías– sin duda alguna.

Ha sido un largo viaje por un sendero sinuoso,colmado de gigantescos peñascos de dificultades que han llevado mi alma a la congoja. ¿Quién lo diría? Luego de consumir tanta tinta y papel en la libertad más arraigada de mi ser, -Hoy- me ha tocado aprender a escribir en la oscuridad más temible detrás de una decena de barrotes que privan mi apreciada libertad. De lo que sí estoy seguro -En este preciso momento- es de una verdad innegable: "Las letras que salen del corazón no se pueden encarcelar". -Versos vivientes-, es sin duda alguna la voz de mi conciencia que aclama -en defensa propia- las causas justas de la humanidad. Los versos impregnan el papel de lágrimas, la pluma muere en estado de indefensión y la Fe prevalece para vencer el dolor. ¿Rendirse ó morir en el intento? -Las poesías conducen a la respuesta más sincera-

¡Búscalo ya!, ingresa a: https://www.amazon.com

Un abrazo,

Raúl Ojeda